En el Raval, hay un bar que se llama Bar Marsella. Lo abrieron en 1820, y dicen que no solamente fue el primer bar en Barcelona, sino que ha sido frecuentado por gente como Pablo Picasso y Ernest Hemingway. Es interesante porque dentro parece tan viejo y mal cuidado, y las bebidas son tan baratas, que nunca dirías que pudiera tener esta fama. El candelabro tiene décadas de polvo, no tocan música, la pintura está despellejándose y todas las ventanas tienen cortinas (también con décadas de polvo…): el ambiente es muy bohemio y agradable.
 
 
 
Por una absenta son 4E, y viene con una botella de agua y dos cubos de azúcar. Para preparar la bebida tienes que meter el azúcar en la absenta, esperar un poco, sacarlo con un tenedor y sostenerlo sobre el vaso con ese tenedor, y encenderlo (si quieres), y después echarle agua para que se deshaga. Realmente el ambiente y la bebida son un viaje al pasado, y una experiencia que no debes perder.