La Candela es un restaurante de tapas y platos originales ubicado en la Plaça Sant Pere. El restaurante es un tesoro escondido. El menú se divide en tapas (entradas para compartir), platos principales y postres. La Candela también ofrece una variedad de bebidas, vinos y cócteles. Fui hace poco con dos amigos a cenar. Pedimos como entradas la torre de patatas, los envueltos de manchego y los rollitos de butifarra. Me encantó la combinación de sabores y la presentación de las tapas. Las patatas, acompañadas de dos salsas: tártara casera y mermelada de tomate, fue mi tapa favorita. 

Los platos principales también fueron buenísimos. Yo pedí el risotto de calamares con pulpa de erizo. Lo pedí más que nada por curiosidad pues me pareció una combinación interesante y original de sabores. El sabor del erizo fue el suficiente para destacar sin dominar el plato. Le recomiendo este plato a todo «foodie» con paladar curioso. Uno de mis amigos pidió el wok de fideos y pollo y el otro, el steak tartar. Cada uno quedó muy satisfecho con su elección. Volvería a La Candela cualquier día. Los precios son un poco altos para el tamaño de los platos, pero igual me parece un lindo lugar con excelente ambiente que vale la pena probar. La cuenta de los tres salió en 58 euros (casi 20 euros por persona). 

 
No es un lugar para ir a diario, pero sí es una excelente opción para una cita o cena «chic» entre amigos. ¡Buen provecho!